La actividad económica en Santa Cruz cayó 12,8% en septiembre

La actividad económica de Santa Cruz registró en septiembre una caída interanual del 12,8%, acompañada por un retroceso del 2,6% en la medición mensual desestacionalizada. Con esta contracción, el acumulado de los primeros nueve meses del año aún muestra una caída del 0,2%, evidenciando un escenario de contracción generalizado.

La evolución reciente de la actividad económica provincial confirma la persistencia de un escenario recesivo. Tras un período de cierta estabilidad en la primera mitad del año, el segundo semestre muestra una pérdida de impulso generalizada, con retrocesos que afectan tanto al comercio como a los servicios. La recuperación observada en algunos meses previos no logró consolidarse, y el desempeño actual refleja un freno en la dinámica productiva y en la circulación del consumo interno.

La tendencia predominante es de desaceleración, con empresas que reportan menores volúmenes de venta y una demanda que continúa debilitada. La contracción del gasto de los hogares, sumada a la falta de crédito y a los aumentos de costos, conforma un entorno adverso para la reactivación. En términos generales, el escenario combina señales de resistencia en ciertos rubros con una fragilidad estructural que limita la posibilidad de un crecimiento sostenido en el corto plazo.

El desempeño sectorial de septiembre evidenció fuertes disparidades entre las ramas de actividad de la economía provincial. Alimentos y bebidas mostró una nueva caída interanual de -14,2%, prolongando la tendencia negativa observada desde comienzos del año. El consumo masivo continúa debilitado por la pérdida de poder adquisitivo, y los comercios del rubro operan con menores volúmenes de venta y márgenes cada vez más estrechos.

El descenso fue aún más severo en Calzado, Indumentaria y Textiles, con una contracción de -26,7% respecto al mismo mes del año anterior. Este rubro se mantiene como el de mayor deterioro dentro del comercio minorista, afectado por la retracción de la demanda, los despidos y la competencia informal, especialmente de ferias locales y ventas online no reguladas. La falta de incentivos para la inversión y la reducción del empleo profundizan la caída estructural del sector.

En contraposición, Farmacia y Perfumería fue el único segmento que registró una variación positiva, con un leve incremento interanual de +2,5%. La estabilidad del consumo en productos esenciales permitió sostener la actividad, aunque el contexto sigue condicionado por la inflación, las altas tasas de interés y las demoras en los pagos de convenios como PAMI, que afectan la liquidez de las farmacias. Por su parte, Ferreterías, Construcción, Bazar, Hogar y Muebles retrocedió -10,4%, mostrando señales de desaceleración tras varios meses de crecimiento. La falta de circulante, la caída del crédito y la dependencia del gasto público provincial inciden directamente en la baja de ventas.

Finalmente, el rubro Servicios —que incluye hotelería, turismo y actividades profesionales— presentó una disminución interanual de -19,3%, una de las más profundas del período. La menor circulación de ingresos, el aumento de tarifas y la contracción del turismo interno siguen restringiendo la recuperación del sector, que enfrenta elevados costos y una demanda debilitada.

En conjunto, los datos de septiembre reflejan un panorama recesivo generalizado: cuatro de los cinco rubros presentan caídas interanuales significativas, mientras que solo farmacia y perfumería logra sostener un leve crecimiento. La estructura económica provincial se mantiene frágil, con consumo retraído, baja rentabilidad y escasas expectativas de mejora en el corto plazo.

Las expectativas empresariales en Santa Cruz se mantienen marcadas por la prudencia y la cautela. Más de la mitad de los encuestados considera que la situación económica de sus empresas empeoró respecto al año anterior, mientras que solo un grupo reducido percibe mejoras. Este balance negativo se traduce en una menor disposición a invertir, en un contexto de elevada incertidumbre, costos financieros crecientes y reducción de la rentabilidad operativa.

En materia de inversión, la mayoría de los comercios y prestadores no considera oportuno destinar recursos a nuevos proyectos. El 46,4% afirma que no es un buen momento para invertir, frente a apenas un 23,2% que mantiene una visión más optimista. Los altos niveles de inestabilidad macroeconómica y la falta de crédito condicionan la toma de decisiones, llevando a las empresas a priorizar la contención de gastos y la preservación de liquidez.

Sin embargo, las perspectivas a futuro muestran cierta divergencia. El 46,4% espera una mejora en el próximo año, aunque esta expectativa convive con un 23,2% que prevé un empeoramiento y un 30,4% que no anticipa cambios significativos. Este panorama sugiere que, si bien predomina la precaución, existen núcleos de optimismo moderado vinculados a la posible recuperación del consumo interno y a la estabilidad de precios.

En conjunto, el clima empresarial refleja un escenario de debilidad estructural, donde las decisiones de inversión se postergan a la espera de señales más firmes de recuperación. La comparación con el año anterior muestra un entramado económico más frágil, pero también una actitud de resiliencia entre los actores locales, que buscan sostener la actividad mientras aguardan un contexto más estable y previsible.

Sobre el IPAE:

El Índice Provincial de Actividad Económica (IPAE) es un instrumento estadístico creado por la Federación Económica de Santa Cruz con el fin de contar con una medida propia y sistemática de la dinámica comercial y de servicios en la provincia. Surge de la necesidad de disponer de información subnacional confiable, ya que los indicadores nacionales no reflejan de manera adecuada las particularidades de economías regionales con estructuras comerciales más atomizadas y territoriales, como es el caso de Santa Cruz.

La construcción del IPAE comenzó a inicios de 2025, tomando diciembre 2023 como mes base (base = 100). Durante dos meses se realizaron pruebas de campo, simulaciones y ajustes metodológicos para calibrar el indicador. A partir de agosto de 2025 se publica mensualmente con alcance provincial y cobertura de los principales rubros de actividad. La metodología utilizada combina datos históricos y encuestas a comercios formales, con ponderación por localidad y rama de actividad, garantizando representatividad dentro de los márgenes de un diseño no probabilístico.

El objetivo central del IPAE es medir la evolución de las ventas de comercios y servicios con especial foco en las pequeñas y medianas empresas, generando información de alta frecuencia para la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado. El índice permite observar variaciones interanuales y mensuales, identificar tendencias de consumo y construir series estadísticas replicables que fortalecen la capacidad analítica a nivel provincial. En su diseño se contemplaron estándares internacionales de organismos como Naciones Unidas, FMI, Eurostat y OCDE para la elaboración de indicadores de corto plazo, lo que aporta robustez conceptual y comparabilidad metodológica.

La cobertura sectorial del índice abarca cinco rubros estratégicos: alimentos y bebidas; ferreterías, construcción, bazar, hogar y muebles; farmacias y perfumerías; e indumentaria, calzado y textiles; y Servicios. Estos sectores fueron seleccionados por su peso en el consumo de los hogares, su presencia territorial y su continuidad histórica, lo que permite capturar la dinámica de la demanda interna provincial. De esta manera, el IPAE se constituye en una herramienta clave para comprender el comportamiento de la economía santacruceña, cubrir vacíos de información oficial y ofrecer un insumo confiable para cámaras empresariales, gobiernos locales, actores institucionales y medios especializados.